Después de un período deliciosamente estresante de exámenes (puedo decirlo con y sin ironía a la vez, ojo), retomo este nuestro penoso querido blog. El caso es que, tal y como la tradición manda, estas pasadas semanas he procedido a una ingesta masiva de bibliografía, esa que debería haber repartido durante todo el cuatrimestre pero que siempre se acaba acumulando peligrosamente cerca del exámen. Hay libros más o menos entretenidos, y luego están aquellos que das gracias por el nacimiento del autor. Es lo que me ha pasado con Joseph Perez, el cual ya me había salvado en ocasiones anteriores, y que ahora me ha dado la perspectiva que necesitaba para entender (o aprobar) a los Reyes Católicos. Digámoslo claro: el mundo de la historiografía está lleno de falacias, tópicos, iconos e idealizaciones, y no viene mal que te las vayan rompiendo o como mínimo poniendo en perspectiva. Para que me entendáis he querido poner un ejemplo, (tal vez parezca un poco largo, pero creo que vale la pena leerlo) para comprender que la Historia no son hechos y fechas concretos (muy útiles para ganar concursos según el Maestro, pero no para ser historiador), que muchas veces tienes que desaprender lo ya aprendido, y que al final tienes que hacer como el griego, admitir que no sabes absolutamente nada.
“Varios autores lo admiten hoy: es el celo por la religión lo que inspira fundamentalmente a los reyes a la hora de expulsar a los judíos. No se trataría de antisemitismo en el sentido moderno de la palabra, sino de antijudaísmo. A partir de estas premisas, correctas desde luego, algunos van más lejos: todo lo explican por el fanatismo de una reina (Es sobre todo a Isabel a quien se carga con esta tacha; a Fernando-¿será la influencia del juicio de Maquiavelo?- se le atribuyen motivaciones más racionales: utilizar la religión con motivos políticos. Sin embargo Llorente achaca la creación del Santo Oficio a una iniciativa de don Fernando, mucho más entusiasta que la reina en este asunto.) impregnada de devoción, dispuesta a sacrificarlo todo por ensalzar la fe católica, por complacer a Dios. Tampoco me parece acertado este camino. Hay algo que lo falsea todo: es el apelativo de Reyes Católicos con el que se sigue designando a Fernando e Isabel. Este título les fue concedido en 1494 por el Papa Alejandro VI. Desde hacía tiempo al rey de Francia se le llamaba Cristianísimo, lo cual podía dar la impresión de que se le consideraba como más cristiano que los demás monarcas de Occidente. La decisión de 1494 restablece un equilibrio: también los reyes de España merecen ser acatados por su fidelidad a la fe y a la Iglesia. Además, en el caso de Isabel y Fernando que, en rigor, sólo eran reyes de Castilla, León, Toledo, Aragón, Valencia, condes de Barcelona, etc., el apelativo resultaba muy cómodo; evitaba una larga enumeración de reinos y señoríos. Pero el título ha creado una confusión en la mente de los que no están familiarizados con la historia de aquella época. Muchos se lo toman al pie de la letra: si a Fernando e Isabel se les llama Reyes Católicos, por algo será. La cosa es ridícula si se piensa en el papa que les ha conferido el título; Alejandro VI no ha pasado precisamente a la historia de la Iglesia como un dechado de virtudes evangélicas, moral cristiana y celo religioso. Pero la confusión ha perdurado; muchos siguen considerando a Fernando e Isabel como los reyes católicos por antonomasia y a su política como esencialmente inspirada por preocupaciones religiosas; la reforma del clero, la guerra de Granada, y-¡como no!- la creación de la Inquisición y la expulsión de los judíos obedecen a la misma línea de conducta: la defensa y la exaltación de la fe. No comparto en absoluto este tratamiento.”
Joseph Perez, “Historia de una tragedia: la expulsión de los judíos de España”, Ed. Crítica, Barcelona, 1993.
Enhorabuena a todos los que os hayáis leído todo el post, ya estáis un paso más cerca de leeros “Declive y caída del Imperio romano”… algún día. ¿A alguien le gustaría compartir la visión que tenía de los Reyes Católicos (aunque sea por lo estudiado en la EGB)? Otro día discutiremos sobre los mitos del feudalismo, seguro que Hatsue está encantada de explicarnos lo que aprendió con Martí!
Dios, es… es cierto? este post es… ¿nuevo? oOoOoOH! no puedo con la emoción! XD
Es una alegría ver que esta bitácora vuelve a funcionar.
Últimamente, he estado hablando bastante con Hatsue de los Reyes Católicos, pero más relacionado con el nombre de “España” y la idea de “país” y luego el romanticismo y la reinterpretación nacional de la historia. En fin, aclarando cosas.
Y, sin embargo, no había pensado en el adjetivo “católico” de los reyes. Nunca me había preguntado el porqué. Y es obvio que a la iglesia le interesaba agraciarse con epítetos formales con los lugares donde había negocio.
No tengo una idea muy clara de los Reyes Católicos a través del colegio. Más bien, la idea que tengo de la Historia del colegio es que era una santísima mierda, católica o no, porque yo, al igual que don Joseph, estaba hasta las narices de tantas fechas y tanto pasado que en ningún momento me asociaban con el presente. Es la tendencia de la masificación de datos inútiles del sistema tragavomitista de la educación actual. Te tienen ocupado hasta que a ellos le interese que puedes ponerte a currar.
El señor Joseph me ha sorprendido. No esperaba que un texto histórico pudiera ser tan ameno (aunque no me gusta mucho su manera de escribir, pero bueno).
Sobre los escarceos de Alex VI, ya se sabe lo que dice el chiste sobre el santo oficio, un cura es esa persona a la que todos llaman padre, menos sus hijos, que le llaman tío.
Y sí, qué largo este comentario, parece una tesis, pero es que llevaba tanto tiempo guardando palabras para este blog. A ver si cogéis carrerilla y podéis escribir más.
Un abrazo!
Uooo!! Un comentario tan pronto!!! xD
Si, lo sé, mucho tiempo sin escribir, no entraremos en las excusas… aunque le tocaba a Hatsue escribir!!
De hecho quería tratar en otro post (más adelante, no es plan sobrecargar a la gente con los mismos personajes) el tema de “España”. Aunque en el texto ponga ese nombre, es obvio que no existía “España” como la conocemos ahora, pero es más cómodo que soltar la retahila de títulos que cita Perez. Luego están los que quieren construir un pasado glorioso, o los que “hispánico” en vez de “español”, etc. Es un tema muy largo y complicado, y quiero esperar a haber dado alguna clase más de Societats Hispàniques Medievals, que para algo me he matriculado en ella :P
Si el texto te ha parecido ameno y te ha sorprendido, por qué no te gusta como escribe? xD La verdad es que es un autor bastante “comunicativo”, hay algunos que tienen menos capacidad de expresarse que Aznar dando conferencias en inglés.
Prometo escribir más en cuanto se me ocurra algo interesante para escribir. Si alguien tiene curiosidad por algún tema, que lo diga (aunque si es de contemporanea, como alguien me pidió, es bastante difícil que pueda escribir algo decente)!
Yo creo que la reina era más lista que fanatica. No se enterró en Granada por casualidad…
Por favor. Te suplico que hagas un post sobre Espanna, que ese tema promete mucha controversia.
Ui, creo que se ha perdido mucho de la figura de Isabel injustamente, para mi es más interesante que Fernando, la verdad. Y un rato listo era.
Tened paciencia con el post de España, porque ahora mismo me quedaría algo cojo y tampoco tengo muchas ganas de hacerlo xD
Ya era hora, jodías…
XDD
Mks.
OFF-TOPIC:
Nena, hay un guía en el monasterio de Vallbona de les Monges que explica Historia Medieval como los ángeles, qué maravilla…
Mks.
a mí me ha parecido que el texto no era muy fluido, pero no me hagáis caso, pues las ganas de marcharme de este trabajo hastiador y monótono son muy fuertes…
pero creo que es muy acertado el razonamiento y de hecho no me sorprende porque a ver si ahora íbamos a pensar que los reyes estaban todo el día pendientes de rezar el rosario (si cometo anacronismos me decís, pero creo que las oraciones eran las mismas, y en caso de duda, sustituir “el rosario” por “las novenas” y ya está), sino que se trataba de estrategia y prestigio político puro y duro… que lo que tenía peso era la religión? pues venga, a ser religiosos. a lo mejor es simplista pero siempre creo por defecto en la corrupción del poder.
muy interesante!
De cómo un blog nace, muere, renace y vuelve a morir. Tendríais que meteros en facebook y poneros en contacto con estudiantes de Historia que escriban en este blog además de vosotras, para que el proyecto prospere y no se encalle cada dos por tres. Una opinión, no una imposición. :)
Lo siento, pero me repatea un poco todo lo que rodea a Facebook. Me parece una gilipollez que me tenga que meter en una página para encontrarme/reencontrarme con gente con la que no me hablo porque no me da la gana. Es frio e hipócrita a la vez.
En realidad prefiero mantener el blog como un lugar donde soltar mis patéticos intentos historiográficos, como un entrenamiento para mi no-futuro profesional. Además, creo que la culpa de que esto esté tan muerto es que quien tiene que escribir ahora no escribe… tjem! xD
Tengo un nuevo post pensado, tal vez en breve haya novedades.
Ponía facebook por tocar las narices. Aquí todo el mundo está que no caga con el invento que, te doy toda la razón, es bastante idiota.
Y sobre los colaboradores, bueno, el blog es tuyo y te lo follas cuando quieres. XDD